Cochabamba, martes 23 de julio de 2019

¿Por qué excitación y amor son confundidos a menudo?

En ocasiones las emociones fuertes, como el nerviosismo y las palpitaciones, pueden ser atribuidas de forma errónea al enamoramiento.
BBC | | 11 jul 2019


La atracción trae consigo nerviosismo y palpitaciones, y algunas veces se confunden con amor. Pero, quizás lo que realmente se experimenta es miedo, ansiedad o estrés.

¿Cómo podrían confundirse emociones tan diferentes?

Pues resulta que, como descubrió el psicólogo social Stanley Schachter en la década de 1960, las emociones no son tan espontáneas ni tan claras como uno cree.

Según Schachter, son dos los factores que las determinan: primero hay una excitación psicológica y luego está la etiqueta que le damos a ese sentimiento.

Esto segundo lo definimos según el contexto en el que estemos. Y a veces, nuestro sistema de etiquetado falla, algo que Schachter llamó "atribución errónea de la excitación".

Entonces, esas sensaciones que tú atribuyes a estar enamorado en realidad podrían tener otro origen muy diferente.

¿Por qué los confundimos?

Distintas investigaciones a lo largo de los años han mostrado que el fenómeno de la atribución errónea de la excitación no solo afecta nuestros sentimientos de atracción y amor sino a toda una gama de emociones: el enojo, la euforia, el humor, el miedo, la incomodidad y el erotismo.

Existe una explicación biológica detrás de esta confusión.

Y es que si bien estar enamorado o sentir miedo o ansiedad son estados casi opuestos -uno nos puede hacer sentir muy bien y el otro muy mal- paradójicamente los cambios fisiológicos que provocan en nuestro cuerpo son muy similares.

Cuando nos sentimos amenazados o estresados se activa nuestro sistema nervioso simpático, la parte del sistema nervioso encargado de definir si debemos luchar o escapar.

Para preparar al cuerpo para estos posibles escenarios el sistema simpático activa una serie de cambios, que provocan que nuestro ritmo cardíaco y respiración se aceleren.

Las hormonas que se liberan -adrenalina y noradrenalina- también afectan nuestro estómago, haciendo que sintamos "mariposas".

Curiosamente, es el mismo proceso que atravesamos cuando estamos enamorados, llevando a que se puedan confundir las distintas emociones si el contexto no es claro.

La mayoría de las personas confunden estos sentimientos y los etiquetan al. Pero, suelen corregirlos con la misma rapidez.

Del terror al amor

Este fenómeno podría explicar por qué las películas de terror son tan populares para ir en una cita.

La excitación compartida puede realzar los sentimientos de atracción.

Sin embargo, la atribución errónea de la excitación también explica por qué muchas veces lo que parecía “amor a primera vista” se diluye en poco tiempo y la persona que nos deslumbraba tanto a las semanas ya no te mueve ni un pelo.

Entonces, mientras que la excitación puede crear una sensación falsa de afecto entre dos personas que realmente no se aman, cuando sí hay amor pero la pareja se ve desgastada por la monotonía y otros factores, es posible revivir esa chispa compartiendo actividades que generan excitación.

En particular se ha hallado que las parejas que comparten experiencias nuevas y desafiantes tienden a sentir niveles de atracción mayores que quienes no salen de la rutina.

Por otro lado, se dice que las parejas basadas en experiencias fuertes, pueden caer en la atribución errónea de sus sentimientos también.



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