Cochabamba, martes 19 de marzo de 2019

“La adicción es una enfermedad incurable, pero se puede detener”

El líder del Grupo Libertad de Narcóticos Anónimos dice que no hay fuerza humana capaz de frenar a la persona que quiere consumir droga, porque hay un problema obsesivo compulsivo que le afecta. 
| mARÍA LUISA MERCADO WhatsApp: 67465193 | 10 mar 2019





“La adicción es una enfermedad incurable para nosotros”, afirma el líder del Grupo Libertad de Narcóticos Anónimos (NA), dedicado a ayudar a las personas que tienen problemas con las drogas.

Ricardo (nombre convencional) reitera que la dependencia de las drogas “no tiene cura, pero se puede detener”.

El joven, de aspecto deportivo, de alrededor de 30 años, está 10 minutos antes del inicio de las reuniones habituales de los lunes, miércoles y viernes de NA, en una pequeña oficina de la calle 25 de Mayo esquina Bolívar. Tiene lista la literatura que compartirá con los asistentes, así como un refrigerio.

“Cuando se detiene la enfermedad es que empieza a pasar el milagro. Solo se frena esa afección, cuando uno ha sido capaz de rendirse completamente y aceptar que uno no puede. La fuerza de voluntad, en el caso de la adicción, es inútil. No te sirve porque la característica del adicto es la obsesión y la compulsividad”, explica.

Es una idea incesante que no para, que lo oscurece todo, según Ricardo. “Es como cuando se nubla la ciudad por completo y no cae un rayo de luz. Se ve algo, pero no el sol. Así vives con la obsesión”, ejemplifica.

Según el líder del Grupo Libertad, “no hay fuerza humana que detenga a un adicto una vez que se ha obsesionado. Pensar que pueda haber una cura para esto es irracional. Solo un poder superior, más grande que nosotros, puede ayudar a superar la adicción”

En NA hay libertad de credo y algunos creen en el Dios, en Krishna y en otras deidades, pero debe ser más grande y más poderoso que el devoto.

Ricardo considera que el problema no está en los estupefacientes.

“Conozco personas que consumen droga exitosamente. Tienen familia, carrera. Son escritores, médicos y abogados de renombre. Consumen drogas, pero no llegan a cambiar como nosotros”, agrega.

Confiesa que personalmente tiene problemas con otras cosas, que no son las drogas, por el síndrome obsesivo compulsivo. La gente dice que no hay problema, yo lo hago, y esa persona consume una vez, pero en la mente del adicto no para la obsesión.

“Estamos convencidos de que la droga no es el problema, es el último síntoma de un problema que empezó antes”, subraya.

Para controlar las adicciones, los integrantes del Grupo Libertad comparten experiencias. Lo que a una persona le funciona, puede que a otra le sirva, por eso los asistentes se sientan en la reunión y comparten el mensaje de recuperación.

“Llegamos y decimos cómo venimos, como nos sentíamos cuando llegamos, qué encontramos, cómo estamos ahora y qué hacemos para mantenernos así”, resume la metodología de NA.

Cada persona comenta lo que hace y el que tiene interés toma nota, ve cómo funciona, entonces lo aplica o lo descarta.

La confraternidad es entre hombres y mujeres para los cuales las drogas se convirtieron en un problema muy grave. “Somos adictos en recuperación y nos ayudamos a permanecer limpios”, dice Ricardo.

Añade que el programa de Narcóticos Anónimos es sencillo, libre y confidencial. Nadie tiene que decir su nombre, puede identificarse como desee. Hay libertad de acceso sin distinción de sexo, edad, religión. “Lo que nos une es la adicción y la recuperación a la manera de NA”, afirma.

La mayoría de los participantes de la terapia cree que vino con el problema de la adicción al mundo. “Una vez que identificamos la adicción tal como es, nos damos cuenta de que el consumo de drogas es el síntoma último. Lo más visible. La adicción estaba en nosotros mucho antes, con la comida, con personas, con las relaciones, dependiendo de la edad”.

En Narcóticos Anónimos no hay psiquiatras ni nadie que no haya sido adicto. El único requisito para ingresa a NA es el deseo de dejar de consumir. “Ni siquiera uno tiene que estar ‘limpio’ (en abstinencia). Hay adictos que vienen en consumo y, naturalmente, no se les deja hablar cuando están en consumo, pero, se les recomienda que vengan ‘limpios’ para que puedan compartir. Algunos acuden de forma intermitente y, a los seis a ocho meses, vienen ‘limpios’. Algunos salen de la primera reunión renegando y pateando”.

Ricardo asegura que en NA nadie los retiene. “Aquí a nadie le dices lo que tiene que hacer: No quiere, bienvenido, quiere, bienvenido”.

“Funciona de maravilla, porque tenemos miembros de todos los estratos sociales, de todas las edades recuperándose a la manera de NA”, señala Ricardo.

Es raro el adicto que llega, escucha el mensaje y se mantiene “limpio” para siempre. A la mayoría nos ha tomado hasta dos, tres, varios intentos. “Algunos seguimos intentando. Hay testimonios de gente que ha llegado y nunca más ha consumido, pero la mayoría ha tomado algunos intentos hasta estar limpio por varios años”.

Hay otras alternativas de rehabilitación. “Personalmente creo que esos centros no tienen éxito, porque después la gente viene a NA. He completado un programa exitosamente y el doctor me dijo usted está curado y sigo aquí”, concluye.

Separación

NA se separa de Alcohólicos, porque el testimonio era muy crudo para ellos y no habían experimentado ese nivel de sufrimiento y de locura.

1990

Se crea el primer grupo de NA de Bolivia

El Grupo Libertad es la primera organización de Narcóticos Anónimos (NA) de Bolivia. Cumplirá 26 años en julio próximo. El hermano John es el fundador. En Estados Unidos, NA se desprende de Alcohólicos en los años 50.



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