Cochabamba, sábado 20 de abril de 2019

"Reloj" controla infecciones y enfermedades cardiovasculares

Un equipo del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares descubrió que los neutrófilos son la principal línea de defensa del organismo, pero también pueden causar daño a las células sanas.
MADRIS/EFE | | 07 feb 2019


Un equipo de investigadores ha demostrado la existencia de un "reloj" inmune que controla las infecciones y la enfermedad cardiovascular, un hallazgo que, según sus autores, podría tener "importantes repercusiones" en la salud.

Los resultados se publican en la revista Immunity y el trabajo está liderado por científicos del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) de España.

Los neutrófilos son un tipo de leucocitos que suponen la principal línea de defensa del organismo, pero también son capaces de causar daño a las células sanas y al sistema cardiovascular.

Según informa el CNIC, el reloj inmune descubierto dicta cuándo estas células deben ser activadas, por el día,y cuándo eliminadas de la circulación sanguínea, por la noche.

En concreto, se ha identificado una serie de moléculas en el núcleo y la membrana de los neutrófilos que responden a patrones diurnos de luz y oscuridad, es decir, circadianos, y regulan su migración y ubicación dentro del organismo, detalla José María Adrover, primer autor del trabajo realizado por el grupo de Andrés Hidalgo del CNIC.

El sistema inmune, y particularmente el neutrófilo, permite "una convivencia pacífica" entre humanos y los miles de billones de seres microscópicos que existen, bacterias, hongos y virus, al eliminar eficientemente los microorganismos que nos infectan; sin embargo, esto genera un problema porque a menudo la respuesta inmune es desproporcionada y daña a tejidos sanos.

Esto, apunta Hidalgo, "es lo que ocurre, por ejemplo, durante el infarto de miocardio, ictus o daño pulmonar agudo".

ATAQUES AL CORAZÓN

SE DAN POR LA MAÑANA

La investigadora del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Alejandra Aroca observó en los experimentos que durante el día los neutrófilos causan más daño en caso de infarto, pero son más eficientes eliminando patógenos que invadan los tejidos.

La mayoría de las muertes en países desarrollados ocurre por este tipo de daños cardiovasculares.

Además, la gran mayoría de estos eventos clínicos ocurren a primera hora de la mañana; es decir siguen un patrón circadiano.

"Si ahora somos capaces de controlar este reloj podemos aprovechar este fenómeno en favor de los pacientes", concluye Aroca.

En este sentido, se están buscando vías para manipular este reloj con fármacos para inducir un tipo de inmunidad diurna o nocturna, según interese en cada paciente.

El dilema biológico es cómo controlar al sistema inmune para que proteja frente las infecciones, pero no cause daños colaterales.

Equilibrio humano

El mundo no está dominado por los humanos sino por miles de billones de seres microscópicos (bacterias, hongos y virus) que están en todas partes, que son esenciales para la vida en el planeta y con los que necesariamente debemos convivir. Dicha convivencia se “rompe” cuando algunos de estos seres diminutos se introducen en nuestra sangre y órganos y se convierten en patógenos que causan enfermedad y muerte.

El sistema inmunitario, y particularmente el neutrófilo (principal línea de defensa del organismo), permite que esta convivencia sea pacífica al eliminar eficientemente los microorganismos que nos infectan.

Sin embargo, esto genera un problema porque a menudo la respuesta inmune es desproporcionada y daña a los tejidos sanos.

Andrés Hidalgo, investigador del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), explica al portal www.publico.es que esto “es lo que ocurre, por ejemplo, durante el infarto de miocardio, el ictus o el daño pulmonar agudo.



TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:

MÁS NOTICIAS DE « SALUD »:

Opinión en Twitter
Opinión en Facebook
Portada Impresa