Cochabamba, lunes 17 de junio de 2019
Feria de Electrónica de Consumo /// Más de 1.200 startups están en Las Vegas (EEUU) y llaman la atención de los visitantes.

Tres inventos buscan financiación en la CES

REDACCIÓN/EFE | | 11 ene 2019





Más de 1.200 startups (empresas emergentes) de ámbitos de lo más variado aprovecharon la oportunidad de oro que les dio el participar de la Feria de Electrónica de Consumo (CES) de Las Vegas (EEUU), para darse a conocer y lograr financiación de sus proyectos. Tres de estos inventos llamaron la atención en su exhibición.

1. Black Light, una empresa con sede en Guadalajara (Jalisco, México) que desarrolló una plataforma de software y hardware para asegurar al consumidor final y durante todo el proceso de comercialización la autenticidad de productos de marca como zapatos, ropa, o botellas de tequila. Se trata de un chip mu plano, como pegatina, que se coloca en el producto justo antes de salir de la fábrica y, mediante tecnología blockchain o de cadena de bloques, puede seguirse su recorrido hasta garantizar al consumidor final que es un producto original. Basta con que el comprador utilice su teléfono móvil para escanear el producto en la tienda y comprobar si es original.

2. Una de las startups es H.P.B. Optoelectronics, una pequeña firma de Taiwán que fabrica licuadoras que se activan y operan mediante la captación de movimiento, sin necesidad de que el usuario las toque o pulse un botón en ningún momento.

“Supongamos que estás cocinando y tienes las manos sucias. Basta con mover los dedos enfrente de la licuadora, simulando el movimiento que harías con cualquier otro aparato, y los sensores captarán el movimiento e interpretarán la orden sin necesidad de tocar nada”, explicó el portavoz de la empresa, Ray Shih.

3. Una gran parte de la feria estuvo dedicada a las baterías y la carga de todos los productos electrónicos, un ámbito en el que desarrolla su actividad Humavox, una compañía israelí que vende un chip para convertir casi cualquier objeto cotidiano en un cargador de móvil.

Basta con “esconder” el chip entre los tejidos de una mochila, de un sofá o de una caja cualquiera para hacer de ese objeto un cargador con autonomía de varios días en el que reponer la batería del teléfono móvil, el ordenador portátil o unos auriculares inalámbricos, entre otros.

“La idea es que, a largo plazo, no necesites un cargador físico porque la butaca, la mochila, la mesa, casi todo lo que tienes en casa actúe como cargador”, explicó el portavoz de Humavox, Omri Lachman.



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