Cochabamba, domingo 23 de septiembre de 2018

Mil personas de Cochabamba se registraron como donantes cadavéricos

Los médicos recomiendan a esas personas altruistas que hablen con sus familias respecto a la decisión que tomaron, debido a que ellas autorizan la extracción de órganos una vez que fallecen. La mayoría de los dolientes se opone.
| DAYANA FLORES A. | 11 mar 2018



Hay gente altruista y generalmente anónima que al fallecer “se mantiene viva” en al menos dos personas, gracias a la donación de sus órganos.

Más de mil personas cochabambinas tienen ese espíritu y se registraron como donantes cadavéricos en el Servicio Departamental de Salud (SEDES) durante la última gestión.

En el departamento, solo se realizan trasplantes de riñones, por lo que, al morir, esos donantes dejarán 1.700 órganos que beneficiarán a un número similar de enfermos renales. No obstante, de momento, esas cifras son solo eso, números que no pueden ser materializados porque la mayoría de los familiares de los declarados donantes cadavéricos se opone al proceso, por cuestiones culturales, sobre todo.

“Si la persona no está completa, no podrá entrar al cielo”, señaló una persona de la tercera edad que prefirió guardar su identidad y consideró inadecuada la extracción de órganos.

Esa situación preocupa a la Sociedad de Nefrología de Cochabamba y la Unidad de Enfermedades No Transmisibles y Salud Renal del SEDES.

El presidente de la Sociedad de Nefrología, Israel Rivas, explicó que la donación de órganos está un tanto frenada por ese tipo de cuestiones culturales.

Consideró que los donantes son una pieza fundamental para explicar a sus parientes por qué tomaron esa decisión y expresarles que, a su muerte, les gustaría que cumplan su voluntad.

Indicó que una de las principales trabas de la donación cadavérica es la autorización que los parientes deben dar una vez que sucede el fallecimiento. La mayoría la rechaza, aunque el difunto la haya autorizado en vida.

DONACIONES

En 2017, solo tres donaciones cadavéricas se concretaron en el departamento, según un reporte de la Sociedad de Nefrología de Cochabamba.

Se extrajeron seis riñones y fueron implantados en media docena de enfermos renales que, ahora, tienen más esperanza de vida.

Sin embargo, ninguno de esos tres donantes cadavéricos declaró en vida que quería entregar sus riñones. Los trasplantes se lograron gracias a una labor coordinada de algunos profesionales en salud.

PROCESO

El presidente de los nefrólogos explicó que el “código trasplante”, como él llama al “proceso”, está más organizado en Cochabamba desde la gestión pasada, después de que ese ámbito fuera descuidado por al menos una década.

Actualmente, la primera alarma para captar a un donante cadavérico la dan los neurocirujanos, neurólogos e inclusive los médicos de terapia intensiva. Esos profesionales, al estar en contacto con potenciales dadores, alertan a los “coordinadores”.

Si el paciente tiene muerte cerebral, por ejemplo, el equipo se pone en contacto con la familia para plantearle la donación de riñones. Si lo aprueban, se procede.

Gracias a ese proceso se concretaron seis donaciones cadavéricas en 2017 que beneficiaron casi a la mitad de los 14 enfermos renales que estaban en la lista de espera de Cochabamba.

Según el doctor Rivas, tres trasplantes se realizaron en el Hospital Belga, dos en Viedma y uno en Univalle.

OTROS ÓRGANOS

La Sociedad de Nefrología solo se animó a solicitar la donación de riñones, debido a que en Cochabamba no hay una lista de espera de pacientes que necesitan un hígado, por ejemplo.

A su criterio, es necesario que los profesionales de esa área organicen una.

La proyección es que, esta gestión, se lleven adelante trasplantes hepáticos en Cochabamba. Para ello, los médicos departamentales están trabajando con un equipo de médicos brasileños.

DONANTES

Entretanto, la Unidad de Enfermedades No Transmisibles y Salud Renal del SEDES organiza campañas para promover la donación de órganos.

Reconocieron que, en el marco de esas actividades, la población recibe información, pero se resiste a inscribirse en la lista de donantes, quizá porque “tiene miedo y duda”.

El Presidente de la Sociedad de Nefrólogos indicó que el Ministerio de Salud, a través de sus diferentes programas, tiene que reforzar las actividades de socialización de la donación, por ejemplo. “La mayoría de las veces uno no dona por miedo”.

La población boliviana, a ejemplo de España (líder mundial en donación de órganos), debe saber que ese proceso permite “dar vida a otras personas”.

3 Centros

Hay tres hospitales acreditados para realizar trasplantes renales en Cochabamba: Belga, Viedma y Univalle.

Lista

En 2017, al menos 14 enfermos renales estaban en la lista de espera de órganos donados por personas que fallecieron por muerte cerebral, por ejemplo.





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