Cochabamba, martes 17 de julio de 2018

Centro trabaja para que el paciente sea lo más independiente posible

Cuando el alzhéimer llega a la tercera fase, el paciente pierde algunas facultades básicas como la movilidad y el lenguaje. Los especialistas aconsejan ejercitar el cerebro, especialmente antes de pasar los 60 años.
| JORGE FERNÁNDEZ B. | 11 feb 2018



Joaquín levanta las dos manos, una y otra vez, mientras que Valentina, más animada, ensaya unos pasos de baile en medio de la sala. Ambos tienen dos cosas en común, son adultos mayores y fueron diagnosticados con el mal de Alzheimer.

Son las 10 de la mañana y al menos 20 pacientes han iniciado su rutina diaria. Realizan ejercicios físicos sencillos: levantan las manos, primero, y luego los pies. Mueven la cabeza de un lado a otro y alguno se anima a bailar.

Esta actividad es parte del trabajo que realiza el equipo multidisciplinario del centro Fortaleza con los pacientes que sufren alzhéimer, y busca que sean lo más independientes en su vida diaria, toda vez que cuando la enfermedad está avanzada se vuelven totalmente dependientes.

Jesús Flores, fisioterapeuta y kinesiólogo especializado en el cuidado del adulto mayor, afirma que Fortaleza trabaja en las áreas cognitiva y física, tratando de utilizar la menor cantidad posible de medicamentos.

La también fisioterapeuta y kinesióloga Cecilia Vergara confirma que con estos pacientes, internados en el centro, se realizan rutinas diarias de vida, con el fin de que se mantengan activos y recuperen su independencia.

Los pacientes con alzhéimer realizan también ejercicios faciales, es decir, hacen gestos con el rostro, abren y cierran los ojos y muestran los dientes para sonreír.

La musicoterapia es también fundamental, según Vergara, con la finalidad de estimular la memoria de los adultos mayores, para que recuerden las canciones y se animen a bailar. Estos ejercicios les permiten practicar su equilibrio.

“Se trata de reeducar a los adultos que tienen alzhéimer y se les recuerda las cosas para que no pierdan la memoria con tanta rapidez”, afirma Vergara.

Ese es el caso, por ejemplo de Édgar, quien olvidaba el nombre del fisioterapeuta, pese a que este se lo mencionaba todos los días. Flores señala que, gracias al trabajo diario y a la insistencia del equipo multidisciplinario, esta persona empezó a recordar nombres y otros detalles, lo que es considerado un avance importante.

RECONSTRUIR

SU PASADO

Además de los ejercicios físicos que se practican en el centro, el equipo multidisciplinario toma en cuenta el aspecto cognitivo, es decir, se les pregunta la fecha, el día y se les hace contar los números, además de armar rompecabezas.

Estos ejercicios son, a decir de Flores, muy importantes, porque los pacientes que sufren alzhéimer van perdiendo la memoria poco a poco.

Ramiro tenía 87 años cuando falleció. Llegó a Fortaleza cuando prácticamente había perdido casi todos sus recuerdos.

Lo llamativo de esta persona, según Flores, es que manejaba un caja que contenía fotografías y otros objetos. Y cuando los cuidadores del centro veían con él estas pertenencias, el paciente empezaba a recordar detalles, qué profesión había ejercido, los nombres de sus familiares y el lugar de su nacimiento, entre otros datos.

“Así se puede ayudar a un paciente con alzhéimer, activándole la memoria con estos recuerdos. Cuando se colocaba música, él empezaba a cantar rancheras”.

El área de manualidades es también importante en el tratamiento de los pacientes con alzhéimer. Cada día, estas personas arman rompecabezas, dibujan y pintan.

Flores afirma que una persona que sufre alzhéimer y recibe apoyo profesional se mantiene más activa, mientras que aquella que permanece olvidada en su hogar pierde la memoria con más rapidez y se torna agresiva.

ALERTA

Pero, ¿cómo se puede percatar la familia de que un adulto mayor empieza a sufrir alzhéimer?

La fisioterapeuta Cecilia Paola Vergara señala que las personas con alzhéimer empiezan a hablar menos, bajan la voz, escriben con letra más pequeña de lo habitual, tienen dificultad para resolver problemas básicos, olvidan fechas de cumpleaños, no comparten con sus familiares y tienen cambios bruscos en su humor.

Sin embargo, no siempre se trata de alzhéimer cuando una persona olvida circunstancialmente algo, esto puede ser producto del estrés.

Para precisar si una persona sufre este mal, se realiza un test a cargo de varios especialistas. En el caso de Fortaleza, además de los diagnósticos rutinarios, se organiza una campaña para detectar esta enfermedad, el 21 de septiembre de cada año, cuando se recuerda el Día Mundial del Alzhéimer.

En este centro se encuentran internados pacientes que tienen alzhéimer avanzado, en una segunda o tercera etapa, a quienes se aplica el tratamiento de terapia ocupacional, de acuerdo a un cronograma establecido.

Para que el tratamiento dé mejores resultados, los fisioterapeutas aconsejan que los pacientes no pierdan el vínculo familiar.

Si una persona no es internada en un centro y permanece en su hogar, los familiares deben mantenerla en constante actividad, que no esté relegado en un rincón o solo viendo televisión, sin interacción social.

3 Etapas

El alzhéimer tiene tres fases: leve, moderada y grave.

La pérdida de memoria y la desorientación en el tiempo son alertas.

Actividades

Llenar crucigramas, armar rompecabezas, leer, dibujar y pintar son actividades que ayudan a mantener el cerebro ágil, como una medida de prevenir males como el alzhéimer.





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